Por negocio o por necesidad: Grave deforestación a cambio de leña

Por negocio o por necesidad: Grave deforestación a cambio de leña

Cada mañana, los pobladores inician una caminata de por lo menos 10 minutos, con ropa de trabajo, cargando carretillas, machetes y hachas, para ir a cortar leña al pie de la montaña, por negocio o para consumo propio. Desde hace un año inició una grave tala indiscriminada de árboles en el municipio Ayacucho, pues la escasez de gas doméstico obliga a gran parte de los colonenses a cortar o comprar trozos de madera.

Por lanacionweb.com





“A un costado de la cancha de la comunidad ‘Cristóbal Colón’, ya se encuentra el caminito que todos hemos hecho de tanto pasar para ir a cortar leña”, dice Rodolfo Chacón, quien, preocupado, mostró la deforestación, donde se observa un sinfín de cortes de madera.

“Yo también llevaré del bulto, pero esto era un bosque y mire cómo ya está; nosotros, los más viejos, sabemos los árboles que ya no sirven y que podemos agarrar sin hacerle daño al medio ambiente, pero a los muchachos los mandan a cortar, y cortan sin darse cuenta de lo que hacen (…) si usted ve, desde el frente de la cancha ya casi no se ven zonas verdes”, dijo el hombre.

Al ingresar por la cancha, pasar un riachuelo contaminado y recorrer unos metros más adelante, se oye claramente el sonido de cada corte de madera que realizan y de algunas motosierras, de quienes están alerta por si se presenta una comisión de la Guardia Nacional.

“No sé si Guardería Ambiental aún existe, pero lo que es la Guardia Nacional nunca viene para acá, a menos que alguien ‘pesado’ denuncie o algún político; pero qué van a hacer, que nos traigan gas y verán que no van a volver a cortar, no es bonito cocinar con leña”, comentó una mujer de avanzada edad.

Ocho meses sin recibir el servicio de gas doméstico

Alexandra Hernández aseguró que se siente atada de manos, no le gusta que sus hijos vayan a buscar leña, pero desafortunadamente lo deben hacer, ya que desde hace ocho meses no distribuyen el servicio de gas.

“Buscar leña queda monte adentro, y eso me da miedo, uno no sabe qué tipo de gente se pueda encontrar allá o sencillamente, que algún animal le haga algo a mis niños. Me veo obligada a mandarlos, porque comprar el gas revendido son 40 mil pesos, por la bombona pequeña, y la plata no nos alcanza”, lamentó.

La “maletica” la venden en 3 mil pesos colombianos

Por ser diciembre, se disparó la oferta de la leña. En cada esquina hay vendedores ofreciendo el producto, que en voz alta dicen “Cuatro paquetes por 5 mil; llévela para las hallacas”.

Los habitantes de “Cristóbal Colón” aseguran que la leña que ofertan en el centro de la ciudad es llevada de su sector. “Aquellas casas de más abajo tienen bultos y bultos de leña, la venden en 3 mil pesos, ellos distribuyen en varias partes del centro de Colón; es decir, la gente que compra esos trozos de madera, es la que sacan de aquí, de ‘Cristóbal Colón’, porque nosotros vemos cuando ellos van a cortar los árboles”, comentó un lugareño, quien prefirió no revelar su nombre.

Aumentan problemas respiratorios

En cada casa han improvisado fogones para cocinar con leña, estos se visualizan en los patios junto con trozos y trozos de madera, pero ante esta solución, los habitantes del lugar han reportado continuos problemas respiratorios.

“En mi casa nadie había sufrido de asma y, de un tiempo para acá, mi abuela está padeciendo de eso; el médico nos preguntó que si cocinábamos con leña y le dijimos que las tres comidas (…) hay niños recién nacidos que a cada rato tienen que sacarlos al hospital para hacerles terapias porque se congestionan por el humo de la leña”, expresó una mujer embarazada, quien reside en la zona.

“Cristóbal Colón” no es la única comunidad del municipio Ayacucho que está siendo víctima de la grave deforestación, pues habitantes de las aldeas ubicadas en la parte alta de San Juan de Colón también han denunciado esta problemática, que cada día afecta más al medio ambiente.

“La San Juana, Los Vegones, Santa Cecilia, también estamos afectados por la tala de árboles. Acá hay personas que trabajan con algunos carpinteros y cortan árboles para hacer camas y puertas, pero nadie hace nada, hemos denunciado de manera anónima y la Guardia Nacional no hace nada al respecto: se ven cuando bajan los camiones full de madera buena y dan la vuelta para no pasar por el puesto de los militares”, denunciaron.